Aceite MCT de coco, 50 ml
- Aceite MCT de alta calidad obtenido del coco (60% C8 / 40% C10): una fuente rápida de energía para el organismo. De sabor y aroma neutros, ideal para añadir al café, batidos, avena y muchas comidas del día a día.
¿Qué es el aceite MCT?
El aceite MCT (triglicéridos de cadena media) es un tipo especial de grasa que contiene ácidos grasos seleccionados, principalmente ácido caprílico (C8) y ácido cáprico (C10).
A diferencia del aceite de coco convencional, que incluye una amplia variedad de ácidos grasos, el aceite MCT ofrece una forma concentrada de los más fácilmente metabolizables, lo que lo convierte en una fuente de energía rápida y eficiente.
Es especialmente popular entre personas que siguen dietas cetogénicas, bajas en carbohidratos y basadas en plantas.
¿Por qué incluir aceite MCT en tu dieta?
El aceite MCT aporta energía de forma casi inmediata, siendo una excelente opción para el día a día. Favorece la producción de cetonas, lo que lo hace ideal para dietas keto.
No provoca picos bruscos de azúcar en sangre y es fácil de digerir. Su sabor neutro permite utilizarlo tanto en recetas dulces como saladas.
¿Qué hace especial a este aceite MCT?
Este producto se elabora a partir de aceite de coco 100% procedente de la India y contiene una proporción óptima de ácidos grasos: 60% C8 y 40% C10. Esta combinación garantiza una liberación rápida de energía y una alta calidad.
Es un ingrediente limpio y versátil, perfecto para el uso diario en la cocina.
¿Cómo usar el aceite MCT?
El aceite MCT es una forma sencilla de enriquecer la dieta con grasas funcionales. Puedes añadirlo al café, especialmente en versiones tipo “bulletproof”, así como a batidos, avena o postres.
También es ideal para ensaladas, salsas y dips.
Modo de empleo
Una porción equivale a 10 ml. Se recomienda comenzar con una porción al día y aumentar gradualmente hasta 1–2 porciones.
Precauciones
El consumo excesivo al inicio puede causar molestias digestivas, por lo que se recomienda introducir el producto de forma progresiva.



